La religión en un mundo secular y plural. Ser creyentes en el siglo XXI
Resumen
En el mundo secularizado, en el que no solo las respuestas religiosas han perdido aceptación, sino también en el que las perspectivas utópicas están en franco retroceso, las religiones pueden desempeñar un rol fundamental en la gestación de un planteamiento crítico sobre un sistema que ya no sostienen y al que pueden cuestionar a través de la generación de preguntas y procesos. La religión ha de ser dotadora de preguntas, a la escucha, capaces de detectar las insatisfacciones del contexto y de suscitar las cuestiones necesarias para abrir la existencia a la resonancia: una nueva teología de la liberación que parte como teología de la liberación interior.
Las religiones mundiales, entre las que se encuentra el cristianismo, tienen la oportunidad de recuperar su “espíritu axial”, aquel por el que, al interiorizar y trascender a un tiempo la idea de divinidad, fueron capaces de esbozar planos distintos de la realidad, una dinámica que no solo le ha permitido servir de legitimación a diferentes sistemas al ubicar su fundamentación en una necesariamente abstracto más allá, sino también erigirse como voz profética de un mundo distinto ente las injusticias del presente.